
Entre gritos de "diputada" y "valiente", la
llamada 'Dama de hierro venezolana' (tan conservadora como Margaret Tatcher,
tan decidida como la que fuera 'premier' británica en la guerra de las
Malvinas) se lo dijo "clarito" a Diosdado Cabello ,
presidente del Parlamento y cabecilla militar del chavismo: "Ni
usted ni nadie tiene el poder de destituirme. Me verán
acompañándoles en todas las calles del país". Incluso tuvo palabras para
"todas las madres de los jóvenes que están en la lucha, que deben estar
orgullosas, ¡ésta es la generación que salvará a Venezuela!".