sábado, 7 de marzo de 2015

PEÑA NIETO NOS DA EL AVION




















 Enrique Peña Nieto tiene el mejor avión presidencial y el más caro, es una nave que ningún presidente del mundo, ni los más poderosos de Estados Unidos, Alemania, Rusia o China: un avión de 7 mil 500 millones de pesos.
Se trata, efectivamente, de un palacio que vuela: tiene doble pasillo y puede transportar hasta 250 pasajeros, alcanza una velocidad de casi mil kilómetros por hora y es capaz de hacer la ruta Nueva York-Atenas o Tokio-Los Angeles sin hacer escalas.

Muchos no lo saben, pero este capricho de Peña Nieto, que también lo fue de Felipe Calderón –porque él inició el trámite al final de su corrupto sexenio–, nos costará a los que pagamos impuestos más de 7 mil 500 millones de pesos, más otros mil millones por la adecuación del Hangar Presidencial en el aeropuerto capitalino.
Con esta cantidad podrían construirse por lo menos ocho hospitales como el del IMSS que, apenas el 22 de abril, inauguró Peña en Hermosillo, Sonora, y que, a un costo de mil millones de pesos, tiene 189 camas, 11 quirófanos, dos salas de partos y una sala de urgencias para atender a 240 mil derechohabientes.
El mismo costo de mil millones de pesos tendrán el hospital regional de alta especialidad de Coatzacoalcos, Veracruz, también del IMSS, que atenderá a un millón 600 mil personas de la zona sur del estado, y lo mismo el complejo hospitalario-turístico que el empresario mexicano Juan Antonio Hernández construirá en Acapulco, Guerrero.
Quizá a muchos no les diga nada esta comparación, pero podrían escandalizarse si saben que el precio del nuevo avión presidencial duplica el presupuesto que este año gastarán todos los partidos políticos de México y que asciende a 4 mil millones de pesos.