viernes, 24 de febrero de 2017

CALDERAS









El gobierno de Cuba justificó su decisión de negar el ingreso de Felipe Calderón, expresidente de México, y de otros personajes de la política, ya que consideró que se trataba de una “grave provocación internacional”.A través de un comunicado del  Ministerio de Relaciones Exteriores, el gobierno cubano calificó como una provocación y un intento de dañar su imagen internacional, el encuentro convocado para conmemorar al disidente cubano Oswaldo Payá.“El plan, tramado en varios viajes entre Washington y otras capitales de la región, consistía en montar en La Habana una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano, generar inestabilidad interna, dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros Estados”, expuso la dependencia cubana. hay que recordar que el expresidente mexicano llegó a la silla presidencial muy obscura y en donde descalificó a a sus adversarios comparándolos con el entonces Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.