sábado, 17 de junio de 2017

LA LIBERTAD DE EXPRESION NO DEBE ESTAR MAQUILLADA
















¿LA PREOCUPACION QUE MUESTRA EL PRESIDENTE PEÑA NIETO POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN SERA GENUINA? o ¿Será una declaración para el deslumbrón?. Ante lo más pesado de la industria informativa, en donde algunos de ellos nos han permitido estar frente a sus micrófonos, y en el marco del Consejo de la Comunicación,  Enrique Peña Nieto señaló tajantemente, que su gobierno privilegiaría, fomentaría y protegetería, la libertad de expresión.   El hecho de que México sea un país con foco rojo para ejercer el periodismo no es cosa menor y debería ser un caso de legitimidad y urgencia para cualquier gobierno, incluso para aquellos cuyo sustento en el poder es de dudosa procedencia. Si todo lo que expone el actual Presidente de los Estados Unidos Mexicanos fuera realmente un deseo y un ejercicio de gobierno, entonces Enrique Peña Nieto sería un mandatario con una grandeza mayor a la de Juárez, Gandhi, Martí y cualquier liberal y estadista que haya tenido la historia de la humanidad. El discurso de hace unos días, en que Peña Nieto con la investidura como titular del ejecutivo,  declaró que su gobierno estimula la libertad de expresión, no sabemos si se refería al cerco informativo a cambio  de concesiones y beneficios que obtienen los dueños de las empresas de comunicación que viven del periodismo como mercaderes de la información a diferencia de los periodistas que por vocación viven para la información y de ella dependen o a la sana expresión del comunicador. Quizá el señor Presidente sea un hombre de buena fe que ignora los vicios, mafias, intimidaciones, planificaciones monopólicas, vetos  empresariales y gubernamentales, asociaciones maliciosas que existen en el país y que han rodeado a su sexenio. Quizá no sepa que a él también le corresponde denunciar a aquellos gobernadores que actúan como reyes y determinan las líneas informativas o sí sepa de  a aquellos funcionarios públicos que obstaculizan la labor informativa o la existencia de partidas presupuestales para  el periodismo chayotero con el principio  "Te pago para que no pegues". De ignorarlo; es importante que lo sepa, para que su buena voluntad pueda concretarse y empezar por su gobierno Peñista en derrumbar estos círculos de corrupción en donde tampoco se puede excusar a aquellos malos periodistas que venden su tinta en vez de regalar su verdad, y que los vemos muy cómodos en las más altas esferas sociales y en los más importantes medios de comunicación. La corrupción gubernamental empieza por corromper al periodista o amenazarlo, y cuya acción resulta fácil por la falta de educación, principios o moralidad de quienes cada vez son menos profesionales de la noticia y que fácilmente puede apreciarse en su manera de hablar, comportarse, pensar y dirigirse tanto de manera personal como profesional. Señor ciudadano Presidente, le tomamos la palabra de garantizar la libertad de expresión en estos tiempos difíciles para el periodismo y  se agradece su sentencia de protegerla, Respecto de fomentarla,  solamente será a base de educación supongo. Pro respecto a su mención de privilegiarla, ignoro exactamente a que se refería, ya que la expresión humana y el periodismo no es un privilegio sino un derecho obligatorio.