viernes, 23 de febrero de 2018

MEZCLA LAS COSAS








Ni el terremoto del año pasado logró que el gobierno mexicano pisará el acelerador para reparar las viviendas dañadas en la zona de Oaxaca, sin embargo con tal de no renunciar a su puesto militar, el general Salvador Cienfuegos, trata de que su negligencia -que provocó 13 muertos al mal planear el aterrizaje de un helicóptero militar en Jamiltepec, Oaxaca-, sea ya olvidada, al ordenar que su cuerpo militar realice labores de albañiles, y construya vía exprés y sea como sea, las viviendas de las familias afectadas por el incidente aéreo, cuando  sus casas  se encontraban en ruinas desde antes del fatal accidente.  Ahora con más calma para sacarse la foto,  el secretario de Desarrollo Social, Eviel Pérez Magaña y el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, acompañaron a mandos y tropa de la Secretaría de la Defensa Nacional  quienes se comprometieron a la reconstrucción de las viviendas dañadas por el sismo, que pertenecen a los deudos del accidente. De esta manera, si el general Cienfuegos no tiene el refrendo de su cargo para el próximo sexenio presidencial,  al mando de la secretaría de la Defensa Nacional para ejecutar la ley que militariza al país; entonces el militar  ya puede aspirar a un cargo importante en el INFONAVIT o en otros sectores de gobierno cuya obligación principal, es la que ahora él está asumiendo con el ejército, mientras no se controla al crimen organizado en territorio nacional y se violan las leyes nacionales y los tratados internacionales.